LA ESPERA DE LA PINTURA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Con independencia de lo que ocurra, de lo que no ocurra, lo que es magnífico es la espera.”

André Bretón.

               

¿Dónde está la verdadera vida?. Me hice esta pregunta en enero del 2009; y mi primera sospecha, fue que la vida verdadera, esa vida fuera de la previsión y la ley, fuera de la realidad, esa vida tan contraria a lo impuesto, la poesía, vida lejana y por otra parte más real que lo dado, quizá no se encontraba tan perdida como creía, sino ­–más bien- plegada, como mi cuerpo, como mi espíritu.

Me decidí a liberar esa vida oculta que sabía que llegaría, que se abriría. Y mi única manera de hacerlo era esperando. Mientras, en esa espera escribía y pintaba, entre muchas otras cosas, los cuadros que aquí presento, pero de una manera diferente a como lo había hecho en otras épocas. No me preocupaba el resultado físico de mis pinturas, el objeto, pues estos cuadros resultantes eran para mí un envoltorio de regalo, como podía ser cualquier otro, de mi deseo por la liberación, por el caos salvaje, por la verdadera vida.

En un viaje incomprensible de descubrimiento, intenté destruir lo dado, lo impuesto, haciéndolo desaparecer mediante la soberanía de la espera. Esa espera que significaba para mí, sobre todo, la búsqueda de la verdadera pintura.

 

Elisa Miravalles.